Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.
Resumen
- 01/01/2008 12:48 - AUTOPSIA DE UN REGALO
- 13/01/2008 19:48 - PSEUDOPSICOLOGIAS
- 19/01/2008 11:36 - AZUL
AUTOPSIA DE UN REGALO
El sujeto A husmea entre el variado repertorio de mostradores que se ordenan y desordenan ante sus ojos expectantes. A, sabe que tiene que comprar algo para B, algo que le guste a B pero lo que encuentra no le gusta a A, ¿en qué quedamos? ¿conoce las diferencias?... o ¿acaso pretende que A=B?. El sujeto A imagina la cara de satisfacción de B cuando reciba ese regalo, debe ser un regalo que le ilusione, y algo muy personal de A para que B lo recuerde como el regalo que le hizo A ¿por qué debe ser tan personal si el regalo pertenece a otra persona? ¿quién es el regalo de qué? ¿qué es el regalo de quién?... ¿acaso quiere A pertenecer a B?. A siente que ese regalo es una muestra de generosidad esencial, la expresión de su alma que se entrega a B, una extraña conexión se consagra en ese instante, es un reencuentro con el Espíritu, con la identidad del Amor y su abnegación natural, ¿el regalo persigue hacer feliz a una persona? si es así, ¿por qué B todavía no lo tiene?, si B desconoce aquello que puede hacerle feliz, ¿cómo podría saberlo A? ... ¿acaso la felicidad es una lotería? ¿de quién depende la felicidad? ¿no será que el Espiritu es espíritu en mayúsculas? ¿no será que el Amor es amor en mayúsculas? ... ¿por qué las palabras tienen que estar sobredimensionadas? si mañana decido llamar Mesa a la mesa donde como, ¿deberé reverenciarla por hacer en ella lo mismo que estaba haciendo antes?, y si me digo ahora que Mesa es la toma de conciencia de la mesa donde comía, entonces, ¿antes no sabía que mi mesa era una mesa? o ¿acaso ahora mi mesa es otra mesa? ... ¿quién se está sobredimensionando hablando así?.
El sujeto A sale de los grandes almacenes con una nueva expresión en su cara después de haber conseguido comprar lo que estaba buscando: ¿qué estaba buscando? ¿a quién estaba buscando? ¿qué es lo que está regalando?. El regalo es el objeto donde se confina nuestra libertad, el totem donde comenzamos a dispersar nuestra voluntad; puede ser el mercado de nuestros afectos cuando nos implicamos en esa dinámica de intentar agradar a nuestros próximos con el frugal compromiso de la ilusión, cuando las cosas comienzan a reemplazar la mano que se estrecha o la mirada que se entrelaza, y, sobre todo, cuando lo que entregamos es la propia autoestima que pasaremos reclamando el resto de nuestra vida mercantilizada. Vivir es un regalo, ni tan siquiera eso, vivir es nuestro trabajo; la vida no nos la están regalando, eso es una falacia, y asumirlo es tanto como decir que la vida no nos pertenece, que nosotros no somos la vida. Creo que tenemos mucho trabajo por delante: mírale, escúchale, siéntelo, respira, ayúdale, ¿quién es A? ¿quién es B?. La vida de cualquier otro importa tanto como la tuya, no la subestimes, no la desprecies, no la regales. Descubrir y sorprenderse es el gran trabajo para nacer incesantemente, más allá de cualquier programación, ya sea de naturaleza mística o terrena.
PSEUDOPSICOLOGIAS
Asistimos en los últimos años a una proliferación de agrupaciones y escuelas que ofrecen una formación orientada a la práctica de la terapia psicológica sin contar con los conocimientos ni el rigor adecuados, y en la mayoría de los casos, tras esta fachada de términos y conceptos que acuña la psicología se esconde un proyecto para confundir al interesado y hacer caja. Aquí, el alumno y futuro profesional de este sucedáneo psicológico, cree encontrar sólidos conocimientos y se siente proyectado hacia una nueva situación personal en la que puede tener un control hasta entonces desconocido de su vida, queda exonerado de la responsabilidad de resolver sus propios conflictos para situarse por encima de ellos. Para conseguir eso es preciso una “pseudociencia” que atestigue el milagro como via de sanación y conocimiento pues desde una base racional y experimental el camino sería demasiado largo y arduo, y sobre todo, perdería la singularidad que la distingue de la Ciencia y que le sirve para competir en el mercado y en el oficio de sabio. Amparadas en filosofías extravagantes – una amalgama de filosofía oriental, muy interesante, y filosofias esotéricas procedentes del movimiento New Age - que se ajustan más a la ideación de la creencia religiosa que a un pensamiento organizado sobre la base de los hechos, y en avances científicos discutibles o sencillamente manipulados, se construyen teorías insólitas con una importante carga emocional para enmascarar o anular cualquier actividad crítica de nuestro pensamiento que reste veracidad al argumento. Sobre este tema, sin embargo, quiero recomendar el artículo escrito por un profesor de psicología cognitiva,, http://www.arp-sapc.org/articulos/psicologia.html. en el que se hace un repaso muy esclarecedor sobre el alcance del fenómeno.
«La Gioconda te observa» es un espacio creativo que escucha y recrea las voces interiores, los sentimientos, las emociones, nuestras pequeñas verdades, y los utiliza para sintonizar con nuestro pensamiento y para apuntar a la reflexión y a la belleza de la existencia. Es un espacio literario donde se juega con las palabras, se ofrecen opiniones y valoraciones desde la mirada serena de la Gioconda, una mirada abierta al misterio de todo lo que nos queda por descubrir de nosotros mismos. Desde aquí se intenta ofrecer una propuesta para crecer como seres humanos. Una cosa es jugar con las palabras, y otra muy distinta jugar con los hechos. En la medida en que desconocemos muchas cosas, en la medida en que la vida nos plantea grandes incógnitas y no menos importantes temores, cada cual es libre de creer, de sopesar su experiencia pero sin saltar la única via de crecimiento y evolución real que es el conocimiento científico, a estas alturas no parece muy sensato afirmar que el rábano nos pueda curar un cáncer o que el Universo tiene las respuestas a nuestra depresión. Cuidado.
AZUL
Hoy voy a salir. El cielo parece haber descargado toda su pesadumbre en algun eclipse muy lejos de aquí. Otra vez es azul y contiene toda la nitidez que escasea aquí abajo. Salgo para caminar sobre él, sé que es imposible, la gravedad nunca me lo permitirá pero, no son mis pies lo que espera de mí sino la atmósfera que me involucra en sus prósperos planes. El pensamiento libre se declara como el pretendiente a su amada, el sentimiento acompaña a cada haz pensante que emerge de esa claridad; ahí es cuando relaciono el hecho con su sentido, y lo remonto con el afán visionario del descubridor enlazando nuevas ideas a esa hazaña silenciosa. Estoy caminando sobre él, mis pasos se oscurecen a lo largo del camino, todavía no he llegado, tengo que andar mucho, explorar nuevas rutas para diseñar nuevos atardeceres en los que podré distinguir la luminosidad de la hierba en el promontorio frente a las sombras inocuas de la noche que ignora los colores de los acontecimientos. Veo el pensamiento como ese azul que me acompaña en mis paseos primaverales, sus conclusiones abren las ventanas donde puedo respirar el aire inadvertido hasta ese momento, y en cada acto del entendimiento percibo la realidad maravillosa extendiendo sus raíces bajo la tierra fértil para levantar la hierba del promontorio, los arbustos y matorrales que se incrustan en la orilla de los caminos y en las laderas de los montes, la arboleda que se argumenta para saciar de contenido a los bosques. Siento que pensar es como ese cielo azul que reaparece para poder sentir que estamos vivos; cuando pensamos templamos nuestras emociones para que no se apoderen de nuestros instintos, evitamos las pasiones desorbitadas, nuestros sentimientos se distribuyen entre la creatividad de la imaginación, la inspiración del poeta y la revelación del buscador de respuestas; nuestros sentimientos cobran contenido, y sentido. Yo creo que el pensamiento son los brazos, las manos y los ojos del misterio de sentir y emocionarse, consigue dosificar nuestros sentimientos y entregarlos para perpetuarlos sin desperdiciarlos en arranques ingenuos por prematuros. Es el instrumento de la belleza, lo que nos permite transmitirla cuando somos capaces de llegar al entendimiento de lo maravilloso que es vivir. La vida se pone en marcha. El pensamiento es el elemento integrador de todo lo que somos, ahí empezamos a tomar conciencia de nuestras posibilidades.
«El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia abre». Albert Einstein.
