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SIN EXCUSAS
Ni un solo atajo a esta agonía,
algo debe morir, así es la vida.
Prosigamos.
FUERA DE LUGAR
Algo pasa por mi cabeza,
es amor y el corazón se para
como el colapso de una estrella
que brillara en medio de la sangre
y se apagase en medio de nada.
Algo duele en mi corazón.
Es mi cabeza.
MÚSICA DE UNA MUJER ENAMORADA
No sé adónde me llevas,
si me importara me detendría
en el arpa donde me dejaste,
dividido en todos los pedazos
de tu existencia,
ahorcado por todas las cuerdas
que antes pasaron por tus dedos
tal y como suenan.
AD HOC
La alegría abre sus ventanas,
y sus blancos dientes
obran la firmeza de las gaviotas
sobre las olas del mar indivisible.
Te hablo de las idas y venidas,
de las vueltas y revueltas,
te hablo de ahora y de siempre.
Te hablan del amor y de la vida.
HOTEL MELANCOLÍA
En aquel cenicero de aluminio
de aquella habitación última,
la luna se deshacía en sus propias cenizas,
el humo de sus febles reflejos
canturreaba la noche
con la cadencia de mis labios cerrados
y el silencio de tu medio cigarro apagándose.
Ambos chafados, recordábamos a nuestra manera.
EL TIERNO DOLOR DE LA MEMORIA
Los perros ladran al atardecer, es la canción de cuna del cuervo que se abate sobre mis sienes. Vuelves con el cuerpo rayado por la esperanza, dispuesta a soñar en cada una de las líneas que te vieron al salir el sol. Ya no dueles, ahora te sueño. Es mi vida guardada entre los dedos que te escriben con el tacto sordo del musgo de la herida. De aquel te quiero me queda el peso de la roca contando las horas del bosque.
En algún lugar las olas se baten por tu furia y el sol arde en sus crestas como antorchas de un túnel que se adentra en los orígenes de la vida misma, tus abrazos recorren la costa con la misma dulzura con que dejabas que la crema recorriera tu espalda bronceada para decirme adiós en mi propia supultura. En algún lugar quedamos fijos como dioses, de aquel te quiero me queda el poder de recordarte.
APEGO
La vida, como cualquier serpiente que se enrosca y te oprime,
guarda su veneno en los colmillos,
el apego se arrastra por la tierra hasta encontrarte,
entonces vivir es zafarse de sus músculos
con el músculo de la urgencia;
la vida puede engañarte como una serpiente
y cuando crees que vas ganando
no son tus fuerzas las que vencen
sino las suyas que te vigilan dentro de su hélice,
gozando de tu vertical al punto de caer,
hasta que te muerde.
EL AMANTE IMPERFECTO
Ahora que la calma me entristece y me estrecha
con su cuerpo cabizbajo
hasta dejar atrás la calle erguida y los aplausos,
mi vida se esconde en cada vértebra
como nervios que siguieran otro rumbo distinto
al rumbo que tensó los músculos y abrió mis ojos,
guardo en el puño mi frente y veo por un candelabro
que humea levemente en la penumbra,
siento que soy el transmisor de un latido prolongado
que atravesó mis oquedades hasta que el murmullo
se hizo visible en el abrazo marchito o el beso encerrado.
INVENCIBLES
Y apenas un beso a lomos de otro
para cabalgar por el llano de nuestros avatares,
atrás las montañas y su paso quebradizo,
muy atrás las murallas y sus fortalezas;
nos hicimos fuertes en nuestros columpios,
llenamos nuestras bocas de aquellos dulces
endulzados con azúcar de inocencia.
Y yo te digo mil veces, te amo.
VALE LA PENA
Lo más valioso de vivir es poder comprender nuestro dolor,
paladearlo, congeniar, sentir su tacto,
sus placeres prohibidos;
es el primer amor, el único capaz de sentir lo mismo,
el dolor también puede ser feliz y ya no duele.
PROFUNDA E INQUIETA
Te esperé pero nada vino en tu nombre,
y pasaron los años
como puentes levadizos,
hasta que el mar me mostró sus hocicos
de delfín dejando la espuma
y yo los seguí para abandonarme.
Inmensamente solo.
Inmensamente acompañado.
DESDE LA BELLEZA
Desde la belleza la urgencia se descompone
en un filón de pausas que se encadenan,
nada se mueve de su sitio,
todo parece haber existido siempre
y cuando se intenta asir, es efímera
como la vida que se guarda en el cajón,
página a página.
LA CONFABULACION
Es inevitable, era inevitable,
nada es nada, siempre lo fue;
por conseguir un pedazo de ti
me descompuse,
había una selva entre las rosas,
y el tucán ensangrentado
no pudo retener su aroma.
El daño ungió su frente
y dijo que todo había terminado.
Rió.
Pensaban que la felicidad podía ser eterna.
Eso: pensaban.
Y llegó la nada con sus ideas.
DESPUES

La serenidad es la hija del caos
que se acuesta con sus desórdenes
para sentirse amada,
la serenidad no tiene miedo,
temió y se hizo a sí misma.
La serenidad es mi amante,
juntos deshacemos las sábanas
y descansamos nuestros ojos
de tanto mirar a la luna sin descanso.
La soledad está herida por mi traición,
hasta hoy nunca estuvo sola
cuando yo lo estuve midiendo la caja
y pesando la tierra inservible.
Esta vez escogí el cuerpo esbelto
que me trae la memoria
para recordar el dolor y transformarlo,
como dos amantes que se agitan
justo antes del placer de haber vivido.
CONCIENCIA
Y si el mundo te dice que eres un loco, no dejes que te pongan la camisa de fuerza, ellos son nuestros creadores, no pueden destruir su propia obra sin destruirse a si mismos.
El futuro del hombre depende de la supervivencia de aquello que transciende la norma y el orden para salir de nuestras jaulas y tropezar con la libertad
INCIERTO
Nada se resiste al vértigo,
los estremecimientos se oyen,
es el galopar de la hojarasca,
el silbido huidizo del aire díscolo
ensortijando las sonrisas
del interior de un hogar
con la mueca transitoria
de la quietud.
Viene en su montura tiznada,
oigo sus pisadas en mi pecho,
arremolinando la sangre a su paso,
es el futuro incierto
a recaudo de bienhechores,
son las balas que barruntan
el crimen y el criminal.
El futuro muerto todavía respira.
GORGONA
Para que me conocieras,
quise saber de ti,
apartarme y caer de bruces
sobre el pedestal de la urgencia,
armar los brotes de piedra
que dolerían el aroma de tu cuello,
quise alargar el beso hasta el fin,
morir, morir…
como muere un mausoleo cada dia
enumerando estación tras estación
la parálisis de sus miembros congelados
en este lado del viento en que escribo
una y otra vez de tu piel.
Quise morir y morir para llevarte
en la única eternidad de que dispone mi tiempo.
CUANDO EL AMOR TERMINA
Continúa subterráneo,
se esconde de la luz hasta apagarse,
es proscrito,
condenado a vivr su mazmorra,
es dolor,
se extiende en las profundidades,
es fin sobrecogido,
es mentira hendiendo sus garras
en la entraña hasta arrancarse,
y doler el infinito en un instante.
Menos mal que la memoria aguanta
lo poco que fui en sus jardines.
Vuelvo a ser lo único posible.
PRIMARIO ACORRALADO: RESURRECCION
Desaparece, quiero verte agonizar, arrodillarte bajo mi sexo,
pedir perdón por todo el tiempo derramado en tu arrebato,
me has conducido como un reo por los corredores de la pasión,
me has enardecido y soliviantado hasta sangrar el resuello
con tu angustia,
me has hecho buscar tu infinitésimo en las burbujas
y el aire estallaba en rudimentos sonoros que enmudecían
la atmósfera serena del artesano;
soy mentira, frágil, equívoco, iluso, pasajero,
soy quien fue, quien quiso ser y quien pudo haber sido,
gracias a tu vigilia fronteriza y al acecho perpetuo de tus balas,
eres la guerra latente en las moharras, el duelo furtivo
que se aflige en las ventanas asomadas al luto de las farolas.
Pasado, presente y futuro disolutos.
También eres mi victoria.
Un minuto para respirar y te habré robado una hora.
Desaparece, porque mi resurrección velará tu agonía.
Es amor lo que tú encadenas a los músculos.
Es odio lo que enseña tu almibarada violencia.
LA TEMPESTAD
La tempestad se fragua en las alturas
y arroja la piel contra sus huesos,
la tempestad explora la violencia,
el craneo la delata
y los gusanos salen de su escondite.
La tierra es un cadáver y nadie lo llora.
La tempestad es la ira de las mariposas.
No rugen las alas traspasadas por el viento,
son los muertos fuera de sus cavernas.
FUIMOS UNO ENTRE TODOS
Fueron millones, miríadas,
los hombres y mujeres que se confundieron
en la muchedumbre,
el tiempo desprovisto de oponente se preparaba
tras los sables de un reloj para combatir la hora,
el día y los años que pasamos sin ti,
fueron muchas las ondas que derramaron su rostro gris
por la artemisa y yo me detuve a escucharlas,
a esperar su cura olorosa en la silla desconocida
de mis sienes puntiagudas, a sentir el borboteo de la sangre
cariacontecida martilleando mi cabeza
con sus bostezos a plomo,
fueron muchas las caras, las formas, las sombras,
los dibujos, los pinceles y las obras que tocamos,
hasta llegar a ti, al tacto definitivo,
y dejar la visión borrosa para ver que te amo.
Fueron muchos en medio y ahora somos uno.
EL IMPOSTOR
En este mundo de farsantes, tramposos y tahúres,
el molinillo de viento, la paja en la balanza,
las cenizas sobre el río, cuentan su verdad
mientras el sol pasa con su mirada de búho
en busca de ratones,
vamos royendo la fibra que nos queda en la camisa,
pisamos la cima de nuestros zapatos gastados,
mientras nos quede ropa en al armario
nos armamos frente a la ceguera;
y yo que decidí morir, escucho el dolor
como la puerta que abre mi dormitorio,
y duermo con mi sangre derramada
sobre el edredón frio de la vida.
Al fin, todo es mentira. Hasta mi propio sufrimiento.
No sé quien me engaña mejor,
la verdad fingida o el dolor de la mentira.
Sólo sé, que puedo contarlo. Maldita la hora.
Pero hoy soy el tiempo, te venceré,
romperé tus costillas, vaciaré tu intestino,
no tengo prisa,
sin mí, eres un muñeco de trapo.
SAMSARA EN PONIENTE
Morir no es el problema,
sufrir no es el problema,
el problema es ignorarlo.
La muerte nos rodea,
lo que no sabemos
es que eso es el principio.
La muerte nos rodea,
hasta que revientes,
hasta que nada de lo que tienes
te sirva…
hasta que te descompongas
en el perfil desdibujado
de lo que fuiste o quisiste ser.
Cuando ya no vales nada
eres un valor en alza,
cuando ya no tienes nada
no necesitas gran cosa,
basta tu descomposición
para hacerte único.
LOS DIAS CONTADOS DE DIABLO
Eres nada, nada … sólo el diablo
cabilando maldades desde su resplandor,
te reconozco, he venido a morir por ti,
soy la víctima que esperabas,
se esconde bajo tus uñas, entre tus colmillos,
me devoras y rasgas mi piel recién nacida,
y cuando no te quede nada de mí
descubriré tu mentira
para el resto de las sombras.
Eres la muerte y los espejos te reflejarán.
EL REVERSO APÁTICO
Nuevo, sin variaciones, otro instante se abre paso
entre las nubes abigarradas y serias,
nuevo porque llegó más tarde se para en tu labor
de hombre insatisfecho,
y las esdrújulas acentúan los años distantes
de aquel momento recién llegado.
Otra vez dice lo mismo. Te afirmas.
Y las horas se arriman al calco de ayer ,
no les gustan los extraños.
¿Quién?
No sigas, no les gustan.
HORROR
Y yo que abro el corazón
y veo un monstruo devorando
mi cabeza, me pregunto
quién es el peor de los dos.
No puedo responder,
la duda empuja la sangre
por su laberinto
de huesos y carroña.
VOY A MEDITAR
Me esperan junto al incienso,
es una prueba para ver si me merece el aire,
si resisto sus distracciones
puede que respire la altura de un abismo
y ya no vuelva a caer como las piedras.
AMARTE ES RECORRER LOS ATAJOS DE LO IMPOSIBLE .
Al punto de abrazarte y besar tus senos, quiero soñar pero no me dejas,
tu cuerpo esponjoso absorbe el pálpito minúsculo de mis manos
y yo te quiero como quieren tus pupilas al blanco de tus ojos,
separado te observo inconcluso en esa calma espesa
que me esconde del resto del mundo cuando tú me observas,
y los sueños caen por su propio peso al vástago de la realidad,
tan lejos de ti la distancia se arrima para desaparecer en un segundo.
Y no me dejas.
¡Cómo podría amarte si no me despido de ti en las tripas del tiempo!
¿No ves que la eternidad no existe si tú mueres?
Déjame soñar para que no te mueras, para que yo te quiera.
EL APRISCO DE LOS CENTINELAS
Entre flores de cardo y espliegos
la caliza se desprende como el sahumerio,
la tierra hierve
y la carne enrojecida protege el monte
con otras heridas:
es la nieve del campesino que yergue
la espina del abrojo a su paso gélido,
el viejo recorre las edades del hombre
hasta rozar con sus años la pelliza del niño,
es el perro que se despereza junto al arroyo
y muele el aliento de sus digestiones,
es el puñado de paisanos abatidos en el poyo,
el vuelo pando del abejorro junto al tomillo de monte;
es un pueblo que se deshace y desangra
en puñados de tierra roja;
centinelas que aguantan sobre el bastón de ayer
su peso disuelto en las oquedades,
vidas que desaparecen y se encuentran,
qué mejor epitafio que la sangre fluyendo
el polvo de la tierra.
¿Por qué no escriben de ti,
por qué no te cantan?.
SAUDADES DO AMOR EM TERRA.
No es por añorarte
el llevarte lejos
a ese mirador de la costa,
es que la mar importa,
es el perímetro
de tus múltiples formas,
el tacto de mis manos
cuando falta tu cuerpo,
las olas que rompen tu silencio.
Não é pelas saudades que sinto
o te levar longe
nessa sacada da costa,
é a mar que importa,
é o perímetro
de tuas muitas formas,
o tato de minhas mãos
quando falta teu corpo,
as ondas que rompem teu silêncio.
HABLANDO EN EL AMOR
¿Qué es eso?
Ventura, me desesperas.
Aspereza que se busca en el deshielo de tus carnes,
¿es eso?
una piedra filosofal que diserta bajo tus ojos de magma,
algo que me recorre en tu ladera postrada,
tú y yo preguntando a cada curva
del torrente desvanecido
sin más respuesta que la duda.
¡Qué es el amor!
¿Quién eres tú?
Necesito tu vida,
necesito mi vida.
Amar es la eterna pregunta.
Ya sé quién eres. Tú, soy yo.
VIENEN LOS ESCRITORES CON LA LETRA SUBTERRÁNEA..
Entonces, turba de escritores,
¿qué confabulación esconden
vuestros élitros?
Nos espera la córnea
en su vulva de átomo fecundo,
lo pequeño nos seduce,
lo mínimo está encinta;
nos espera la comadrona
junto a la cama del orfanato,
su aliento descorre las cortinas
del pensamiento huero
para dejar correr la fontana
en su jugo blanco de substancias,
para que liben las comas su prado,
para que lloren los puntos su arado,
el verbo muda de párrafo,
la verdad se agolpa en su intestino;
el relato se atrinchera en una línea
que subraya al enemigo,
duelo de blancos, duelo de ideas,
espacios que hincan las rodillas
para que tú escribas.
Alguien empuja,
alguien aprieta los dientes,
alguien suda y se estremece,
alguien sueña y se sonríe.
Alguien grita, alguien llora,
alguien siente la angustia
y también el placer de ser amado.
Nacen las fronteras con sus picos desiguales,
nace el escalador página a página,
en los élitros de su mochila viajera.
La hoja se rinde a la primavera.
BIENVENIDOS SEAN LOS GRITOS DEL ALBA QUE A TIERRA BAJAN PARA CRECER COMO UN MURMULLO EN LA PALABRA.
MAS ALLÁ DE MÍ
Sé que soy yo, porque escribo
y no estoy aquí escribiendo,
no sé quién soy, y lo siento.
Tal vez el día que lo sepa
dejaré de ser lo que era
si alguna vez fui lo que soy,
un matiz que ordena su color,
una sombra en su caballete,
una obra que se aproxima al autor,
y es ahí cuando encuentro
los ojos que me miran,
y su mirar es prodigioso,
dos pupilas en el universo,
dos golondrinas,
un centro para girar sin miedo,
y volver al amor.
